Día 15: Machu Picchu

Y llegó el gran día, el de ver una de las maravillas del mundo: el Machu Picchu.

Aprovechamos este momento para saludar a nuestros 3 únicos lectores :-).

Nos levantamos poco antes de las 6 para tomar el autobús de subida al Machu Picchu. Los primeros autobuses salen a las 5:30. No esperamos mucho y a las 6:15 ya estábamos subidos a un bus. A lo largo del día están contínuamente subiendo y bajando por lo que nunca hay que esperar mucho.

La empinadísima subida lleva una media hora y la carretera da unas cuantas vueltas para salvar el tremendo desnivel. Tras una de las últimas curvas disfrutamos del primer panorama del Machu Picchu, ahí encaramado sobre la escarpada montaña, con el Huayna Picchu al fondo (la típica montaña picuda que se ve en todas las fotos).

Nada más bajar del autobús se nos ofreció una guía, Rosana. Nos juntamos con otra pareja que apareció por allí y pagamos S/.150 por el tour entre los cuatro. Para un grupo más grande la tarifa serían S/.30 por cabeza.

Antes de entrar al recinto (S/.128, entrada anticipada online) hay que tener en cuenta que tanto los servicios como el restaurante están afuera, aunque puedes salir y entrar las veces que quieras. Conviene llevar agua y algo de comer, ya que los precios son muy altos allí arriba. Por ejemplo una lata de cerveza cuesta S/.12. Por último mencionar que hay un guardarropa a la entrada (S/.3) por si quieres dejar tu mochila allí.

Entramos siguiendo a Rosana y nos encontramos en medio de las consabidas terrazas como las que ya habíamos visto en todas las ruinas visitadas hasta ahora. De Machu Picchu nos sorprendió el impecable estado de las edificaciones, sobre todo si tenemos en cuenta que el 80% de ellas no han sido reconstruidas, sino que simplemente se ha limpiado la vegetación.

A nuestra llegada todavía había una ligera niebla en los montes aledaños, incluido el Huayna Picchu, lo que le daba un aire mágico al conjunto con la luz del amanecer.

Machu Picchu

Impresiona no tanto el conjunto de edificaciones como el majestuoso enclave en el que está situado: ocupando la cima de una montaña, rodeado de elevadas cumbres verdes y flanqueado por dos profundos precipicios a los lados. Un lugar prácticamente inaccesible (de hecho se descubrió hace sólo unos 100 años), situado en un enclave mágico en el que es inevitable sentir una “energía” especial.

Entre todos los edificios destaca el templo del Sol, es un pequeño recinto circular con la peculiaridad de que sus dos ventanas están alineadas con la posición del sol durante el solsticio de invierno y verano, momentos claves en la vida de los incas de cara a los cultivos.

Machu Picchu

Seguimos avanzando escaleras arriba por otros lugares. El esfuerzo físico es importante ya que todo es muy empinado y las escaleras en ocasiones irregulares. Nos gustó especialmente la vista de la plaza central, muy despejada ya que allí no pueden acceder los turistas, sino tan sólo algunas llamas que corretean a su placer por todo el recinto. Y siempre de fondo el Huayna Picchu.

20130925-094443.jpg

Tras las atentas y muy interesantes explicaciones de Rosana, subimos al punto desde donde se hace la típica foto del Machu Picchu, aprovechando que era temprano y todavía no había demasiados turistas. Sobre las 9-10 de la mañana aquello ya parece un supermercado.

Machu Picchu

Desde el recinto del Machu Picchu se pueden hacer algunas caminatas cortas. La más famosa es la subida al Huayna Picchu, pero para ello hay que sacar la entrada con bastante antelación ya que sólo acceden 400 personas al día y cuando reservamos nosotros ya no quedaban.

En su lugar nos fuimos hasta el Intipunktu o Puerta del Sol. Es un paseo de aproximadamente una hora a paso tranquilo con una cierta pendiente. A esa hora el sol ya aprieta y obliga a descansar en alguna de las sombras que hay por el camino. A lo largo de la senda hay varios sitios donde puedes sacar unas excelentes panorámicas del complejo de Machu Picchu. También desde la misma Puerta del Sol aunque allí quizá esté demasiado lejos para que la vista sea tan buena.

La Puerta del Sol supone el tramo final del Camino del Inca y es el primer punto desde donde el caminante ve el Machu Picchu tras su esfuerzo de 4 días. O sea, un equivalente al Monte do Gozo en Santiago :-). También es el punto exacto por el que entra el sol en la ciudad el amanecer del día del solsticio de invierno, iluminando en ese momento la ventana del templo del sol, de ahí el nombre de “puerta del sol”.

La bajada, mucho menos exigente, nos llevó apenas 20 minutos.

Machu Picchu

Como aun teníamos tiempo nos dirigimos al Puente Inka al que llegamos tras 20 minutos de caminata. Es una ruta alternativa de llegada al Machu Picchu que está hecha sobre un barranco enorme. El “Puente” en realidad es un tramo de camino de unos 20 metros construido a base de listones de madera. Estos listones salvan un hueco enorme en el precipicio, por lo que se retiraraban en caso de necesidad defensiva impidiendo el acceso de los enemigos al area de la ciudad. Es muy impresionante este camino incluso en su parte “sólida” , es un sendero estrecho levantado en vertical al borde de un altísimo precipicio y da bastante impresión caminar por él. Por supuesto lo recomendamos igualmente, merece la pena admirar esa obra de ingeniería, de hecho supone menos tiempo y esfuerzo que la Puerta del Sol así que si estais cansados o teneis poco tiempo os recomiendo hacer sólo el camino del Puente sin duda.

Machu Picchu

Antes de irnos volvimos a recorrer la ciudadela del Machu Picchu esta vez completamente iluminada con el sol del mediodía, que le daba un colorido totalmente distinto.

A eso de las 12:30 salimos del recinto para encontrarnos con una enorme cola de gente esperando para tomar los autobuses de regreso a Aguascalientes. Las hordas de turistas que habían llegado apenas 2 horas antes ya se iban. Aunque los autobuses no paran de llegar, tuvimos que esperar unos 30 minutos hasta poder subir en uno. Este dato hay que tenerlo en cuenta porque si salís muy justos de tiempo del recinto igual no llegais al tren :-S.

En resumen por supuesto Macchu Pichu nos gustó mucho. Como ya dijimos, impresiona más el enclave en conjunto con el Huayna Picchu al fondo que por las ruinas en sí, aunque estén muy bien conservadas y sean en sí mismas magníficas. Aunque… no lo pondríamos en nuestra lista de “lugares que hay que ver antes de morir”.

Machu Picchu

Regreso a Cusco

Tomamos el tren hacia Ollanta, esta vez de la compañía PeruRail, también escandalosamente caro (unos $70). En este caso el tren tenía algo más de espacio para las piernas pero no mucho, pero al menos el traqueteo era mucho menor al ser los vagones más nuevos y el viaje se hizo más confortable. Sirvieron un pequeño snack y refrescos a bordo.

Una vez en Ollanta buscamos transporte hacia Cusco. Se nos acercó un señor ofreciendo transporte en una furgoneta por S/.10. Era el precio que habíamos leído en los foros así que aceptamos. En poco más de 1 hora nos dejó en la plaza de Santo Domingo. Mucho más barato y más rápido que ir en tren hasta Cusco.

Llegamos de nuevo al hostal Corihuasi, donde habíamos dejado las maletas. Desde el primer momento habíamos acordado que nos reservasen habitación para esta noche. El día que marchamos hacia Aguascalientes (era el día anterior) habíamos reconfirmado con ellos que volvíamos esa noche. Pues bien, al llegar no tenían reserva. ¿Tan difícil es hacerse entender en este país? Sin embargo se arreglaron para darnos una habitación (es probable que se la quitasen a otros por lo que entendimos en una serie de llamadas que hizo el conserje a su superior para intentar solicionar el tema). Al final la nueva habitacióm resultó ser bastante mejor que la anterior, con el baño más amplio y nuevo, y menos ruidosa.

Por la noche salimos a tomar algo y luego cenamos en el restaurante Deva. La decoración recuerda a una antigua casa inca, y la comida está hecha en base a platos tradicionales, aunque no nos entusiasmó. Quizá ya hemos probado muchas veces de los mismos platos y ya nos falta variedad.

20130925-094503.jpg
Anuncios

2 comentarios en “Día 15: Machu Picchu

  1. Elisa dijo:

    Pues menos mal que hablan castellano en Perú, os entendían casi mejor los vietnamitas …
    Vaya tute que os estáis dando, por lo menos coméis bien.
    Muy guapas las fotos!!

  2. encarnita dijo:

    ¡Vaya fotos más bonitas! yo creo que teneis problema vosotros con el lenguaje. Les hablariais en bable (desconocido para ellos)
    Al final todo se arregla y resulta más gratificante

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s